Prevención del fraude

Las acciones de disuasi√≥n y prevenci√≥n deben difundirse a todos los tomadores y asegurados, que -acorde a la experiencia de la entidad y seg√ļn el ramo que se explote- deber√°n ser alertados, por ejemplo, en orden a que:

1. Nunca deben firmar en blanco formularios de reclamos o denuncias de siniestros.

2. Nunca deben aceptar dinero, o suscribir documentos o acordar apoderamientos cuyos alcances y efectos no comprendan, como tampoco reconocer hechos que no han sucedido, ni aceptar la asistencia letrada proporcionada por terceros desconocidos.

3. No deben modificar el estado de las cosas da√Īadas por el siniestro (con excepci√≥n de la obligaci√≥n de salvamento en orden a que en la medida de sus posibilidades debe evitar o disminuir el agravamiento del da√Īo), como tampoco exagerar fraudulentamente los da√Īos; emplear pruebas falsas; o proporcionar informaci√≥n complementaria falsa.

4. El fraude que se dirige contra el asegurador causa da√Īos a toda la comunidad, incide en los costos de las primas, y ocurre cuando la gente enga√Īa a la compa√Ī√≠a (y/o al productor asesor de seguros) para cobrar dinero u obtener alguna otra ventaja a la que no tiene derecho.

5. El fraude que afecta al asegurador es un delito. La variación, simulación o tergiversación de circunstancias personales, temporales, objetivas, de causalidad, de lugar, y la provocación deliberada, o la simulación total o parcial del acaecimiento del siniestro, son algunas de las formas de fraudes más comunes, lo que lleva a admitirlo como natural, sin comprender la gravedad que conlleva.

6. Las declaraciones falsas o toda reticencia de circunstancias conocidas por el asegurado, aun hechas de buena fe, que de ser tomadas en cuenta hubiesen impedido el contrato o modificado sus condiciones, hacen nulo el contrato, resultando de mayor gravedad las consecuencias frente a actitudes dolosas o de mala fe.

7. Recuerden que pueden ser voluntaria o involuntariamente implicados en una maniobra de fraude. Siempre existe el riesgo de que alguna persona con muy malas intenciones los induzcan a realizar pr√°cticas que est√°n por fuera de la ley.

8. Nunca deben avenirse a cooperar en la realización de una maniobra de fraude.

9. Nunca deben facilitar los datos ni el acceso de sus pólizas a terceros cuando ello no se justifique, ni permitir que se sustituyan o simulen las reales circunstancias personales, temporales, objetivas o causales, relativas al acaecimiento de un siniestro.

10. Deben mantenerse alerta sobre accidentes repentinos o de extra√Īa modalidad que sufra, especialmente si est√°n involucrados presuntos afectados en bicicleta o motocicleta.

11. Deben procurar obtener datos de testigos reales y documentar, acorde a sus posibilidades, las circunstancias del siniestro, v.gr., mediante fotografías, filmaciones, etc. para evitar que aquéllas sean distorsionadas en su contra.

12. Siempre deben consultar con su aseguradora ante cualquier duda o eventualidad y comunicar novedades que surjan.

13. Recuerden que deben formular la denuncia del acaecimiento del siniestro. Procuren formalizar dicha denuncia y que le sea informado el n√ļmero de siniestro por el que tramitar√° internamente en la entidad.

14. Tengan presente que sus coberturas pueden tener limitaciones, en orden a ítems, riesgos o conceptos no cubiertos, v.gr., en virtud de franquicias o por la adopción de sistemas personalizados, usualmente conocidos "de scoring", en los que la prima se define acorde a mediciones estadísticas respecto de la siniestralidad, dependiendo de distintas variables personales, del bien asegurado, de su uso y geográficas, que deben ser respetadas.

15. Deben estar advertidos respecto de la oferta de coberturas, generalmente de costo por debajo de la media del mercado, por parte de comercializadores no autorizados.

16. Si bien est√° permitido asegurar el mismo inter√©s y el mismo riesgo con m√°s de un asegurador, en su caso tal extremo debe ser notificado a todas las entidades. No es l√≠cito que la indemnizaci√≥n supere el monto de da√Īo sufrido, como tampoco perseguir el cobro respecto de un siniestro que ya fue reparado por alguna otra aseguradora.

17. No adquieran autopartes o repuestos de dudosa procedencia. No sólo porque pueden ser el producido de un delito grave, sino porque tampoco está garantizada su calidad. En su caso, acuda a los desarmaderos legalmente regulados, cuyos productos están certificados e identificados. Para mayor información ingrese en www.dnrpa.gov.ar y así podrá acceder al listado de desarmaderos inscriptos en el Registro Único de Desarmaderos de Automotores (RUDAC).

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